24 de agosto de 2009

La verdadera belleza americana


Venía de un viajecito a La Guaira, había agarrado un colón, gracias a la gente que hace del hombrillo el canal más egoísta de las vías (tema del que hablaré después), me disponía a darle respuesta al cansancio con una dormilona de más de 8 horas, pero cuando prendo el televisor, me doy cuenta de que están pasando el Miss Universo.

Debo confesar que llevaba años sin ver más de 5 minutos del concurso de belleza más importante del mundo, ni siquiera vi el del año pasado; creo que ya me había acostumbrado al desprecio de los jueces hacia las venezolanas. No soy fanático de estos certámenes, pero siempre hay un orgullo innegable ante cada victoria de nuestros representantes en el mundo, sin importar el ámbito ni la disciplina (quizá se me ocurren un par de excepciones), sin embargo, algo recordé la posibilidad histórica de que una venezolana coronara a su paisana. Seguí viendo sin mucha atención, porque no vi desfilar a Stefania Fernández, la muy joven merideña que representó a Trujillo y que quería demostrarle al mundo que la verdadera belleza americana estaba de vuelta para quedarse.

A la vista de este ojo amateur, las favoritas eran Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, la última desde un punto de vista totalmente subjetivo. Siguieron caminando con gracia las bellezas del mundo y me sorprendió la actitud sencilla y elegante de Miss Kosovo, aunque estaba claro que no era contrincante para las latinas. Anunciaron a las 5 finalistas y después de la tercera casi pierdo la esperanza, pero la anunciaron... la llamaron por el nombre de su país, como si fuera el propio... Venezuela.

Creo que ninguna respondió realmente lo que le preguntaron y el intérprete le dio una manito a una que otra; claro, no podría opinar sobre la intérprete de Kosovo, así que asumiré que hizo su trabajo muy bien.

Llega la hora de la decisión, después de 20 minutos de cortes comerciales y 10 de certamen. El presentador (más plástico que Gilberto Correa y con un poquito menos de alma) comienza a decir los nombres de los países, de nuevo, como si fueran los de pila de las concursantes. Australia y Kosovo se quedan en el camino, no hubo sorpresa, adiós a Puerto Rico y ya muchos daban como ganadora a Miss República Dominicana, sin embargo, Stefania marcó una nueva página en el Miss Universo, al convertirse en la primera belleza coronada por una compatriota, en este caso Dayana Mendoza.

Fans y simples espectadores ocasionales de los concursos a veces calificados como superficiales y triviales, muchos venezolanos sentimos la inigualable emoción de ver triunfar a una venezolana en tierras extranjeras, ante el mundo y el universo.

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