16 de febrero de 2011

Recomendación Musical Esperanza Spalding

Una buena opción en Jazz es Esperanza Spalding. Esta joven de 26 años ganadora del Grammy como artista revelación puede servir de catalizador entre el público joven y el Jazz. Algo que oír para recibir vista mientras se tiene una sabrosa tertulia.



26 de agosto de 2009

Todo el mundo tiene algo que decir


En los últimos meses y luego de vaivenes en las circunstancias políticas, el teatro en Venezuela ha pasado de insipiente a emergente en el mundo del entretenimiento local, y es que si alguien pensaba que en Caracas no había nada que hacer, solo es necesario pasar por ciertas avenidas de esta ciudad, como la Río de Janeiro, para poder observar el variado catalogo de obras que están sobre las tablas.

Como si hubieran muchas salas y teatros, un sin fin de monólogos se presentan en la actualidad, y por eso este encabezado, pareciera que todos tienen un mensaje que dar y debe ser algo muy personal porque no se pueden dejar acompañar por alguien más. Las experiencias con las mujeres de Luis Fernández en “No eres tú, soy yo”, Los clásicos feministas de Mimí Lazo y el “Aplauso va por dentro” o “No seré feliz, pero tengo marido”, Luis Chataing con “Ahora me toca a mí” Daniel Sarcos con “Mi vida no es tan sensacional”, Enrique Lazo “Con todo y lazo” y hasta los “Orgasmos” de Norkis Batista están presentes sobre las tablas venezolanas.

Con la alta oferta cultural, se han tenido que habilitar salas de presentación de bancos, colegios, clubes nocturnos, conchas acústicas que han hecho posible que se inviertan en nuevos locales privados como el Teatrex del Hatillo… y es que con el cierre de RCTV y del Ateneo de Caracas pareciera que cualquier grada o escalinata es buena para presentar algo. Obviamente es un entretenimiento que difícilmente puede competir con los costos del cine, pero bien puede valer la pena esos minutos antes que ver otro éxito taquillero de Hollywood.

25 de agosto de 2009

Naturaleza citadina


Cuenta el Antiguo Testamento que cuando Dios creó al hombre, aparte de hacerlo a su imagen y semejanza, le encargó gobernar los recursos de la tierra. De esta forma el hombre fue abriéndose paso frente a la naturaleza, creando ciudades donde vivir y ordenando (muchas veces abusando) la naturaleza que lo rodeaba.

En Discovery Channel han producido un programa en donde simulan cómo la naturaleza retomaría los espacios urbanos si el hombre dejara de habitar en ella. Resulta que en Caracas no es necesario que el hombre desaparezca, ¿será por qué en el aprecio de nuestras autoridades nos han catalogado como fauna? Parece increíble que ante tanta contaminación y tanto concreto, la naturaleza no desperdicia el mas mínimo espacio para abrirse camino y recuperar áreas que los caraqueños teníamos por conquistados. Basta con salir por cualquier avenida o autopista de la ciudad y notar, que en cualquier grieta de las defensas de concreto crece grama, monte, matas e incluso árboles que retan a nuestras autoridades en su capacidad de poder resolver problemas simples como el mantenimiento de nuestras calles.

Tal vez el Discovery Channel no esté del todo equivocado y realmente nuestra ciudad, aunque cuenta con suficientes habitantes, no cuenta con suficientes voluntades que estén conciente de su destino en este planeta y del rol que desempeñan en la sociedad que habitan.

24 de agosto de 2009

La verdadera belleza americana


Venía de un viajecito a La Guaira, había agarrado un colón, gracias a la gente que hace del hombrillo el canal más egoísta de las vías (tema del que hablaré después), me disponía a darle respuesta al cansancio con una dormilona de más de 8 horas, pero cuando prendo el televisor, me doy cuenta de que están pasando el Miss Universo.

Debo confesar que llevaba años sin ver más de 5 minutos del concurso de belleza más importante del mundo, ni siquiera vi el del año pasado; creo que ya me había acostumbrado al desprecio de los jueces hacia las venezolanas. No soy fanático de estos certámenes, pero siempre hay un orgullo innegable ante cada victoria de nuestros representantes en el mundo, sin importar el ámbito ni la disciplina (quizá se me ocurren un par de excepciones), sin embargo, algo recordé la posibilidad histórica de que una venezolana coronara a su paisana. Seguí viendo sin mucha atención, porque no vi desfilar a Stefania Fernández, la muy joven merideña que representó a Trujillo y que quería demostrarle al mundo que la verdadera belleza americana estaba de vuelta para quedarse.

A la vista de este ojo amateur, las favoritas eran Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, la última desde un punto de vista totalmente subjetivo. Siguieron caminando con gracia las bellezas del mundo y me sorprendió la actitud sencilla y elegante de Miss Kosovo, aunque estaba claro que no era contrincante para las latinas. Anunciaron a las 5 finalistas y después de la tercera casi pierdo la esperanza, pero la anunciaron... la llamaron por el nombre de su país, como si fuera el propio... Venezuela.

Creo que ninguna respondió realmente lo que le preguntaron y el intérprete le dio una manito a una que otra; claro, no podría opinar sobre la intérprete de Kosovo, así que asumiré que hizo su trabajo muy bien.

Llega la hora de la decisión, después de 20 minutos de cortes comerciales y 10 de certamen. El presentador (más plástico que Gilberto Correa y con un poquito menos de alma) comienza a decir los nombres de los países, de nuevo, como si fueran los de pila de las concursantes. Australia y Kosovo se quedan en el camino, no hubo sorpresa, adiós a Puerto Rico y ya muchos daban como ganadora a Miss República Dominicana, sin embargo, Stefania marcó una nueva página en el Miss Universo, al convertirse en la primera belleza coronada por una compatriota, en este caso Dayana Mendoza.

Fans y simples espectadores ocasionales de los concursos a veces calificados como superficiales y triviales, muchos venezolanos sentimos la inigualable emoción de ver triunfar a una venezolana en tierras extranjeras, ante el mundo y el universo.

20 de agosto de 2009

Cines y crítica: "La Proposición"


Esta película protagonizada por Sandra Bullock y Ryan Reynolds, es una comedia que supera las expectativas del espectador, siempre cuando no sean muy altas. Trata de una exigente y repulsiva editora de libros que tiene como asistente a un joven con la ambición de hacer carrera en el mundo de las editoriales, al cual no le es muy fácil, ya que Bullock lo hace misión imposible. Sin embargo, todo cambia cuando eesta se mete en problemas y sólo su asistente la puede ayudar.

Tiene cierto aire a “El diablo viste de Prada” sólo que con mas risas por las torpezas de los protagonistas y el romance laboral. Es totalmente recomendable para pasar un divertido rato en el cine.